“La Tierra provee lo suficiente para satisfacer las necesidades del ser humano pero no para la codicia de cada hombre.”

Raghunath Mashelkar acuñó la enseñanza de Gandhi para poner en práctica la “Ingenierìa Gandhiana” en pos del desarrollo de productos y servicios bajos en costo y exigentes en calidad que mejoren la vida de las personas, necesidad crítica hoy en día para India, China y otras naciones emergentes que necesitan unirse a la economía global como “iguales”. Créase o no aún existen en el mundo cuatro millones de personas con ingresos diarios inferiores a los 2$.
El Dr. Mashelkar sirvió como Director General del Concejo de Científicos e Investigación Industrial (CSRI) con 38 laboratorios y alrededor de 20,000 empleados durante más de once años. Fue también presidente de la Academia India Nacional de Ciencia desde el 2005 hasta el 2007 y hoy es presidente de la Alianza Global de Investigación. Con sus ojos centrados en la India como nación emergente y su grandiosa ambición por extender el desarrollo e innovaciones al mundo, afirma que la tecnología barata y accesible contiene un gran poder para cambiar vidas.
A lo largo de la costa de India millones de personas se sirven de la pesca como principal medio de subsistencia. Para un pescador volver a casa sin producción significa pérdida de tiempo, carencia de ingresos y bajón de moral. Y por lo contrario, si la producción ha sido buena pero no puede colocarse en el mercado la labor habrá sido otro tanto estéril. En la actualidad existe un nuevo sistema basado en el uso de satélites que indica la zona potencial de pesca. Ahora los científicos pueden ver la clorofila (coloración verde del agua creada por los peces) y medir la temperatura del fondo del mar, la cual varía según su actividad. Al igual caso el pescador puede organizar sus ventas antes de llegar a la costa con la tecnología celular que ya es accesible para todos. Estas innovaciones mejoraron la calidad de vida de esas personas.
Otra gran innovación fue una vacuna de hepatitis B que se lanzó al mercado con un valor 40 veces menor que las tradicionales y que aún así cuenta con los estándares de calidad exigidos por UNICEF.
Cabe aclarar que uno de los requisitos fundamentales para el correcto engranaje de la“Ingenierìa Gandhiana”es la prosperidad para ambas partes en una relación ganar-ganar entre el proveedor de servicios y el usuario. Si se provee a las personas con altas innovaciones a bajo costo, los resultados se verán en la productividad y eficiencia con un gran potencial de aumento en los ingresos. Se puede mejorar vidas alrededor del mundo con tan sólo transformar la tecnología en barata y accesible.
Según el Dr.Mashelkar para que las empresas privadas adopten la idea de innovar en naciones emergentes es necesario un sistema de protección de la propiedad intelectual. Es decir, para transformar el conocimiento en abundancia se necesita que el sector que está dispuesto a invertir en investigación e innovación se sienta protegido. Beneficiar a los que tengan las ideas innovadoras para luego compartirlas es una de los pilares de la “Ingenierìa Gandhiana” del Dr. Mashelkar
Se tuvo la oportunidad de crear un sistema global de protección a la propiedad intelectual en Nueva Delhi en el 2009 llamado “Cambio climático: desarrollo y transferencia tecnológica” que atrajo a gobiernos, expertos medioambientales, representantes de industrias y a la sociedad civil. Se dijo allí que el 70% de la tecnología necesaria para combatir el cambio climático hoy existe en el mundo. Surgió la idea de un fondo global para licencias en innovación y tecnología para el medioambiente con el fin de utilizarlo en las áreas mundiales menos desarrolladas. Esto daría acceso al mundo a innovaciones específicas y poder pagar a sus inventores por el trabajo realizado. No se logró ningún acuerdo. Las innovaciones de base tecnológica suelen ser las más complejas y riesgosas, y las empresas que innovan inteligentemente suelen pensarlo dos veces antes de embarcarse en proyectos de ese tipo. Sin perjuicio de ello la tecnología es uno de los factores fundamentales que aceleran el cambio del entorno. Aún así temen compartirla y transformarla en bien global.
Cuando el Dr. Mashelkar dirigía el laboratorio Químico Nacional de India, destinó el 1% de su presupuesto a crear un “fondo de ideas insólitas”: esto marcó una diferencia en la gente que comenzó a hacerse preguntas inusuales intentando encontrar soluciones en áreas que generalmente no se atreverían a inspeccionar.
Deberían precisarse diez grandes desafíos; dejar a las mejores mentes del mundo crear ideas y luego financiarlas. Sería una buena manera de encontrar los grandes avances que necesita el mundo. Existen modelos para ésta hipótesis; uno es la competición de inventores a nivel global donde los ganadores reciben la financiación necesaria para llevar la idea adelante; y otro es el modelo de recursos abiertos donde no hay dinero de por medio pero la mejor innovación surgirá del mismo goce que produce el hecho de inventar ideas fecundas para la humanidad.
En síntesis, no es tan descabellado pensar que en un futuro se darán las soluciones a los problemas globales de manera creativa y en conjunto, con un plan de tiempo limitado hasta llegar a una igualdad razonable, protegiendo a los precursores de ideas y brindando el apoyo necesario para la creación del “bien común” y haciendo un esfuerzo para ajustar los resortes que impliquen una relación de beneficios mutuos.
Natalia Lescano |2010
Natalia Lescano |2010
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